Aniversario del birome (el «boli»)

El 29 de septiembre, se cumplieron 117 años de la invención de esa maravilla, el bolígrafo, que evitó el uso de los papeles secantes en los cuadernos del colegio.

Su creador, Ladislao Biro, un periodista argentino, de origen húngaro, Ladislo Biroy su hermano, György, químico, supieron dar el paso del trazo sangrante de la lapicera fuente a un instrumento de escritura, con un depósito rellenable, con una esfera en la punta que regularía el paso de la tinta de manera más limpia y práctica. “La tinta no se secaría en el tanque pero sí en el papel”. Patentaron su prototipo en 1938.

Nuestro popular boli, “fue registrado con la marca Bolígrafo en 1946 por el industrial catalán Amadeo Arboles, en 1946.”1

Los BICS no fueron sino una adaptación de aquel invento, modificado por una casa francesa especializada en productos desechables.

A pesar de las mejoras no dejó de ser un milagro de diseño, para un uso polifacético.

Yo fui una de esas adictas al bolígrafo, primero de punta gruesa, azul, negro, verde y rojo (para subrayar) con los que hacíamos los deberes.boli-meu

Los agujeritos de la carcasa regularían la presión interna para evitar la condensación y las fugas de tinta.

Quién no la usó de cerbatana, llenándola de proyectiles, en forma de granos de arroz, como tirachinas.

Y mucho tendrán que contar l@s expertos en “chuletas”.

Lo dicho, larga vida al birome, la esferográfica, el biro, como le llaman en Argentina; en definitiva, al bolígrafo.

1 Ezcura, Magdalena y Grávalos, Goyo (2010): Instrumentos de escritura manual y sus tintas, Buenos Aires. Ediciones La Rocca.