El lápiz

Hace unos días, leía un hermoso cuento de Paulo Coelho sobre el lápiz*, publicado en conmemoración del «Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez» (15 de junio).

En el cuento, el personaje de el Viejo le explica al Niño, a travésCarrexando lapiceiras de las cualidades del lápiz, lo que desearía que éste fuese de mayor.
La «primera cualidad», en consonancia con la perspectiva religiosa del autor, repercutiría solamente sobre las personas creyentes; pero no iría en detrimento de las no creyentes, a las que se atribuirían las otras cuatro «cualidades», ya de por sí lo suficientemente potentes y determinantes como para ofrecer una lección magistral de ética personal y vital.
Ahí radica, desde mi punto de vista, la capacidad aleccionadora y el valor del cuento, que reproduzco a continuación.

http://gabinetecaligraficombc.blogspot.com.es/2014/06/el-lapiz.html

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Pardo Bazán, González Serrano y la Grafología

Espacio Pardo Bazán

 
Tiempo atrás cuando llevaba a cabo una investigación sobre la escritora Emilia Pardo Bazán (1851-1921), di con un artículo “Una nueva ¿ciencia? (La grafología)”*, dedicado al libro de Sara Oquendo, una amiga de Pardo Bazán (firmado con seudónimo) titulado “La grafología simplificada; arte de conocer el carácter de las personas por su letra; teoría y práctica” que a cualquier colega le haría hervir la sangre.

 
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En mi caso, no llegué a tal punto de ebullición -para muestra, este artículo- muy al contrario, debo reconocer que las guardias en diversas garitas me han permitido aceptar que la firmeza en las ideas siempre debe dejar una grieta que permita acceder a la duda razonable.
Como no soy devota de ningún santo (nin sequera do meu, que é o verdadeiro 😉 ) el artículo de Pardo Bazán me dio para reflexionar sobre los censuradores violentos de la Grafología, así como sobre los mercachifles esotéricos que aseveran que el futuro está en las cartas.
Coincidiendo con la autora, a la hora de demostrar la falta de rigor del opúsculo, lo que más me divierten son sus apreciaciones sobre personajes históricos fallecidos, que no hacen más que constatar obviedades; efectivamente: “para ponerles a todos ellos el rotulito, maldita la falta que nos hacía la firma”; “quisiera que estos historiadores filosóficos predijesen con certeza, no lo ya ocurrido, sino lo que tiene que ocurrir dentro de un año, o de quince días… Dada nuestra corrupción… y conociendo nuestra época mejor que las pasadas, averigüen cuánto durará Cánovas en el poder, y el cariz que presentará la cuestión social.”
Pardo Bazán, gozando de su instinto científico (que cuesta emparejar con su fe religiosa) ataca la sobredimensión de los poderes atribuidos a la grafología, por algunos “devotos”; hasta cierto punto estaremos de acuerdo.
Pero discrepamos en su intento por desacreditar el procedimiento deductivo, al que se acogieron tantas y tantos maestros de la grafología a lo largo de siglos; procedimiento, en tal caso también aprobado por las ciencias empíricas y desde luego, por la filosofía, con importantes avances para el progreso humano.
Estoy segura de que una mente preclara, como la de Pardo Bazán, miraría con otros ojos a la grafología si conociese las averiguaciones y los estudios de los últimos años, valorándola como procedimiento indispensable no sólo en procesos judiciales sino en el ámbito de la salud y la educación.
Reviví esta perspectiva de Pardo Bazán a raíz de un artículo de Mariluz Puente Balsells** sobre Urbano González Serrano (1848-1904) “El Grafismo o Grafología, la ciencia de nuestras ignorancias”, en la revista del Instituto de Ciencias del Grafismo.
Casualmente, González Serrano, destacado intelectual que formó parte de la Institución Libre de Enseñanza, era buen amigo de Pardo Bazán. Incluso sería invitado por ella a impartir sus lecciones en el Ateneo de Madrid, cuando dirigía la Sección de literatura de dicha sociedad. La amistad sobrevivió a la feroz crítica de la escritora a los Estudios psicológicos, de González Serrano (se hablará de ello en otro espacio).
Como bien resalta Mariluz Puente, formó parte de un colectivo de pensadores asociados al krausismo, a quien debemos el despegue de la enseñanza de este país, como proyecto social civilizador.
A esta Institución se le debe el interés por la enseñanza de la mujer, y de la clase obrera. Nombres ilustres como Francisco Giner de los Ríos, fundador de la ILE, o Concepción Arenal, sirvieron en las filas de la Institución.
Dos artículos de dos intelectuales muy próximos, también en el tiempo, sobre la misma materia, pero, al contrario que Pardo Bazán, Urbano Serrano se encontraría entre los defensores de la grafología como fuente de saber.
Como destaca Mariluz Puente, “Se aproxima a la grafología bajo una mirada de circunspección científica… lejos del abrazo fanático a un saber que en ocasiones muestra su lado más ridículo, fruto de un peligroso juego de asociaciones artificiales y arbitrarias de ideas, que pueden convertirla en una de esas llamadas psicologías subjetivas, parafraseando a Stuart Mill”.
Procedimiento, fuente de conocimiento e investigación, ciencia, a discutir; de lo que no hay duda es que a lo largo de los siglos, desde el abad Michon hasta nuestros días, la grafología ha sido fuente de reflexión para intelectuales y profanos.

Mónica BC

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Mis graffitis favoritos

Mis graffitis favoritos

Paradógico puede ser que quienes nos dedicamos a la pericia caligráfica manifestemos este entusiasmo por los graffitis.
Por activa y por pasiva, con dos «fs» o con dos «ts»; me entusiasman los graffitis siempre que sean artísticos, trazados con gusto y ubicados en el lugar adecuado. Me molestan los graffitis sucios, esbozados con torpeza, pero, sobre todo, cargados de odio y violencia, pensados con el único objetivo de molestar.Lo mismo me sucede con otras muestras seudoartísticas, que no necesariamente copan las calles, y a veces incluso gozan de público reconocimiento.

Alejo de mis devociones estos graffitis -y a esas personas- nociv@s y contaminantes (hipertrofias del ego) que alimentan el odio y la violencia.
Con razón que este tipo de objetos han sido erradicados de urbes como Nueva York, precisamente una de las cunas del género.

Disfruto, pues de estos graffitis ubicados en el lugar preciso, ensalzando lo efímero, reelaborando el sentido de nuestra cotidianeidad.

Hacía tiempo que no me recreaba con nuevas piezas como la que ahora muestro, y que «llevo a mi molino», por tener mucho parentesco con este Gabinete: casi, casi, presenta el apellido de la socia fundadora, y también su color naranja genuino de la marca.
De ahí que le rinda este pequeño homenaje.

Espero me disculpe la/el graffitera/o por la intromisión de mi «R».

Adjunto un «OXU», ya un clásico, que no veo últimamente por las calles, y que fue fotografiado hace más de un año, y que podría haber sido estampado hace dos años?

Esta sección queda abierta a vuestras fotos y aportaciones; ¡gracias!
Sección aberta ás vosas achegas; grazas!

O entrañable mundo das notas a man

Non perdo a ocasión de retratar estas notiñas colgadas nos postes, as cabinas ou as paradas de autobús. Atesóuroas para posteriores grafoanálises pensando que, dentro de non moito tempo, serán reliquias que testemuñen os nosos micro hábitos de vida.

Gardo para min as deducións grafolóxicas sobre a/el escribinte porque parecería entrar na súa intimidade de modo traicioneiro. Pero como estou certa de que ninguén coñece a un fontaniero que lle faga “trabajos y averías de fontanería a precios económicos”, pásovos o contacto.Imaxe

De la pericia caligráfica a la grafología

Hace unos meses dedicaba mis esfuerzos y atención a un asunto de acoso sexual mediante cartas manuscritas anónimas y ciberacoso (Tuenti, Face, mail, etc). Lejos estaba de imaginarme en qué depararía el asunto pues el acosador, aunque joven, era una pieza de armas tomar, que ejercía su poder utilizando satélites, estrellas y hasta la luna.

2013-04-06 16.13.10 A lo que vamos; lo que se presentaba como un mero caso pericial caligráfico, que conduciría al descubrimiento de la autoría de un escrito, habría de reconducirse y extenderse a un estudio sociolingüístico y grafológico del sujeto. Un sujeto que, por cierto, no escribía de su puño y letra, pero sí de su mente y dictado, pues en el caso de los manuscritos, tenía «negros».

Un caso tan apasionante para una profesional, como angustioso para la víctima, y su familia, sin duda.

Manuscritos de Pardo Bazán

Apuntes de un viaje a Ginebra, de Emilia Pardo Bazán

Edición de González Herrán*

Un libro curioso de viajes, de nuestra insigne polígrafa, Emilia Pardo Bazán, con anécdotas y meditaciones de una sabia de veinte años.

Observen la caligrafía diminuta, cuidada y elegante de la escritora; su simetría en los márgenes (sangría francesa); especialmente generoso el izquierdo que, según los «decires» grafológicos, simboliza el desapego con el pasado, a veces con los remotos ancestros familiares de la escritora. (De este particular hablaremos en otra ocasión).
Sus mayúsculas, sobre todo las del comienzo del párrafo, dotadas de generosos bucles, claramente ceremoniales algo compatible con el gusto estético de la época; la corrección espacial, tanto la interlineal como la interverbal, nos remiten a una persona extremadamente pulcra, ordenada y diría más: serena y racional.
Jugaremos con ventaja pues, antes de conocer sus mañas (un poquito) supe de la amazona; por lo que no estaría de más afirmar que esto no se trata de esoterismo sino de sentido común.
*Gracias, José Manuel González Herrán, por esta hermosa edición
Real Academia Galega-Universidade de Santiago de Compostela.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Grafología y recuperación motora

1205081200474096718En un reciente seminario pude compartir el excelente trabajo de Adriana Zilliotto en el Hospital de la Universidad de Buenos Aires con personas afectadas por la enfermedad del Parkinson. La reeducación de estas personas a base de una esmerada técnica y entrenamiento, lleva a alcanzar una sorprendente mejora en su capacidad motora así como la disminución de molestias propias de la enfermedad como los templores.

Palestrantes (meditatio brevis)

Si desde la tribuna del congreso es lícito el autobombo, que no será desde lo alto de un escritorio, en la sana armonía de instrumentos de medición, óptica y escritura.

Ojalá algún cacareante de los que nos representan se acuerden de nuestr@s autónom@s, con quienes no cuentan jamás, que no cacareen en vano que además de feo, debe ser pecado, seguro. [contact-form][contact-field label=’Name’ type=’name’ required=’1’/][contact-field label=’Email’ type=’email’ required=’1’/][contact-field label=’Website’ type=’url’/][contact-field label=’Comment’ type=’textarea’ required=’1’/][/contact-form]

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