El terror cotidiano en los cuentos de Pardo Bazán*

La mayor parte de la bibliografía dedicada a Emilia Pardo Bazán la sitúan en la escuela naturalista y a pesar de los elementos gore que se aprecian en ella,nadie la ha reivindicado como un exponente del género de terror, o lo siniestro en la literatura española.La escritora ha expresado a menudo su idea de que el crimen está inserto en el día a día de la gente. Ratifica su convencimiento de queNo hay acontecimiento extraño, monstruoso, espeluznante y peregrino que no conozcamos por la realidad”.
Este artículo pretende irrumpir de modo sucinto en la narrativa breve de Pardo Bazán para abordar el fenómeno criminal, razonado cotidianamente a través de sus artículos en prensa.Poniendo en tela de juicio a la escuela criminalística italiana, donde el crimen se desvela como un atavismo, seña de identidad de nuestro yo más primitivo; a través de la proyección de la violencia, en sus diversas formas, la escritora elabora un amplio retrato del ser humano (complejos, represiones o venganzas) que nos llevan a pensar si los elementos macabros de la narrativa de Pardo Bazán son espejo de la realidad o la expresión de los fantasmas de la autora. …/…

Key words
Emilia Pardo Bazán, crime, suicide, criminology school, short stories

RSS

Perder a cabeza

Estes día atrás estiven preparando un artigo para unha prestixiosa revista de hispanistas polaca, sobre o medo. Non vou adiantar o contido porque sería romper a confidencialidade antes de que se publique.
Estaba tan inmersa en divagacións literarias e teóricas que en momentos sentínme atenazada de non saber por onde tirar ou como resolver o asunto.
Na inminente necesidade de poñer os pés na terra, chamei a unha amiga coa que mantiña unha relación, libre de disquisicións filosóficas, polo tanto, de trastornos intelectuais, que me aseguraba unha resposta espontánea, e pregunteille que era, para ela, o medo.
Divagou, sorprendida, como a quen pillan fóra de contexto, así que formuleille correctamente a pregunta: a que lle tes medo?.lect.bis.
Aspiraba a unha resposta de sentido común; contaba cun motivo físico, como obxecto do medo; unha agresión, algo tan feminino; ou a algo fantasmagórico, ou abstracto: a soidade, a escuridade, que sei eu.
Pero non foi así: “Teño medo a perder a cabeza”, respondeu.
Repregueime aos meus escritos e repasei as últimas notas e referencias bibliográficas. Levaba días lendo contos de terror, que non me impedían apagar a luz con tranquilidade; nin me obrigaban a mirar tras as portas; nin a volverme coa sensación que alguén me seguía.
A pesar diso experimentaba un cansazo horroroso, deitábame ás tantas esgotada como se me desen unha malleira.
A resposta simple teño medo a perder a cabeza, dábame voltas e planeaba sobre os contos que máis me aterrorizaban, indudablemente, con motivo. En todos, a (ou el) protagonista víase desbordado por unha presión síquica que non podía dominar; con distintos desenlaces, que pasaban pola desvinculación entre a emoción e o xuízo racional.
Aí radicaba realmente o terrorífico, pensei, e tamén considerei necesario volver a reconstruír o artigo, pero xa era tarde.
Seica hai casualidades na vida. Nun parque da miña ciudade, hai unha fermosa escultura do escultor Nogueira. Toda a miña vida pasando diante dela pero non a fotografara ata había uns meses. A escultura, que podería representar un instante de intimidade entre dúas amigas que intercambian confidencias e libros, sufrira unha sabotaxe. Tiven que buscar a foto para poder recordala como realmente fora, porque hai unhas tardes as mozas confidentes apareceron decapitadas. Para a miña delicia, neste caso, un áxil servizo municipal reparounas e as cabezas volveron a estar sobre os ombreiros, pero non sempre sucede o mesmo.

Servicios ofrecidos por el Gabinete Caligráfico MBC: – Pericias caligráficas de textos y firmas – Análisis documental – Lingüística Forense – Pericias caligráficas desde todos los soportes escritos; muros y paredes – Datación y análisis de tintas – Dictámenes por escrito y ratificación forense – gabinetecaligrafico@gmail.com / tfno.: 669 060 265 /

RSS

Vuelaplumas caligráfico-periciales

Polémica entre la escritura manuscrita y el modelo finés

La escritura manuscrita a debate. El caso finlandés

Si naciéramos ahora y viviésemos en Finlandia, todo quedaría solventado.

Cómo hemos cambiado, y no, no es el título de una canción, me refiero a nuestras destrezas escriturales. Atrás quedaba la caligrafía constante, legible, asentada sobre la línea del renglón, con mayor o menor número de florituras.d5122-puntesdeunviajeaginebra
Ahora, hasta nos cuesta leer lo que escribimos, “qué rayos quise poner aquí!?” me comentan a diario.
Algunas personas se jactan de haber perdido la forma correcta de antaño “por culpa de” los apuntes, a base de años de velocidad y síntesis en las aulas universitarias.
Como si escribir “mal” subiese el caché.
Pongamos de ejemplo la exquisita ininteligibilidad (buff, que palabra!) de la letra de los doctores de toda la vida, sobre todo de los varones. “Ya la enterarán en la farmacia”.
Pero es que el oscurantismo parece añadirles un plus de rigor científico. Como si lo indescifrable pasase automáticamente a considerarse sesudo e inteligente (no sólo pasa con la grafía, pero esto es materia para otro artículo).
Digo doctores de-toda-la vida y me viene a la mente D.Manuel Cendón, que leía las enfermedades -sin esoterismos- en la piel, los ojos, o kinéticamente; y prescribía con su plumín los medicamentos en una limpísima letra caligráfica.
No había nada que ocultar; respondía a un impresionante ojo clínico, privilegio de muy pocos, que envidiamos profundamente el común de los mortales, y que, sin duda, se debe al intenso conocimiento y dedicación a la ciencia.
Y yendo al origen del post: en diciembre del pasado año sonaban todas las alarmas, al menos en nuestro ámbito, al imaginar las impredecibles consecuencias de la desaparición de la escritura manual en el sistema académico finlandés.
Sabemos la preeminencia de las decisiones de los países desarrollados sobre los que estamos a la cola, en este caso, a nivel educativo.

AlfredEl asunto no parece ser como figuraba en los titulares y Minna Harmanen, responsable del Instituto Nacional de Educación finlandés, aclaraba que «La escritura a mano no se terminaría y, muy al contrario, se consideraba muy importante para adquirir destrezas y memoria».
En cualquier caso, el alumnado finlandés de primaria, a partir de otroño de 2016, sólo aprenderá a redactar en letras de imprenta, las que conocemos como tipográficas, algo absolutamente coherente en los tiempos que corren.
Si la idea es implementar el aprendizaje, para poder almacenar conocimientos con mayor celeridad, no podemos estar más de acuerdo.
Pero si la escritura solamente se la considera mero trámite, para identificar los tipos con los que habrán de vérselas en las tabletas, podría resultar un retroceso educativo.
Cuántas destrezas quedarán interrumpidas. La escritura es nuestra expresión gráfica, y las palabras de las y los peques son dibujos exquisitos en los que bucear, en los que conocerlas/los, entender su comportamiento e incluso encauzarlo.
Empezamos a escribir y empezamos a pensar, así desde las civilizaciones más antiguas.
La escritura actúa como testigo del gráfico de nuestra mente, por eso su cuerpo, la esbelta ondulación de los trazos, o los aplastamientos de su forma, nos delata.
Con ojo clínico o con estudio y análisis, optamos por la escritura como método de desarrollo cognitivo, reeducador, e incluso como base de datos que permita conocer e incluso anticiparse a las enfermedades de más diverso tipo, siquiátricas, neuromotoras, etc.
Cabe suponer que las autoridades de un país que afronta el asunto de la educación con tanta seriedad como Finlandia, no caerán en despreciar la escritura manual como si se tratase de una manifestación primitiva de una civilización predigital.
No lo creo; estaremos muy al tanto de lo que suceda.

Como dos gotas de agua

Vivimos rodead@s de refranes, respiramos y recurrimos a ellos, para reafirmarnos, identificar o simplificar la realidad circundante; a veces incluso demasiado. Escogiendo uno de ellos, al azar, no siempre «la experiencia es la madre de la ciencia»; con frecuencia, es la culpable del automatismo, la rutina y la indolencia.
A diario visito el parque más frondoso de mi ciudad y nunca me aburre porque no siempre es el mismo; cada momento del año, estación, hora del día, agregan matices diferentes a mi «experiencia naturalística».
Las ramas desnudas del árbol de las tulipas, con el primer chaparrón del año, lo confirman: en nada se asemejan dos gotas de agua, salvo en la composición química.
El saber popular, fuente incesante de frases lapidarias, genera enormes paradojas que repelen la realidad de las cosas.
En nuestro trabajo pericial, aunque sea de perogrullo, dos gotas de agua no son iguales; dos «n», en arcada, o en guirnalda, con uno o dos gramas, y etc, tienen su propia génesis y desarrollo, algo que, habitualmente, la persona que escribe, ni se ha parado a pensar. Pero quien falsifica, sí. Aunque esta persona sólo apreciará una escritura huérfana, no sabe ni de dónde viene ni a dónde va.
No se pueden intercambiar los cerebros ni la destreza escritural.
Dos gotas de agua, ¿iguales? Error! 😉
Un lema para escapar del automatismo y la rutina: véase lo que se vea: «las apariencias engañan».

Compartimos ese pensamiento y lo llevamos hasta las últimas consecuencias; «nada falsificado, nos es ajeno» ;.-)

Continuar leyendo «Vuelaplumas caligráfico-periciales»

Emilia Pardo Bazán e a pena capital. A pedra angular a debate*
Un segundo, un pateo; menos aínda: a convulsión dun corpo atado ao fincarse nas vértebras un parafuso… Iso e nada máis é a morte.» (A pedra angular, 1891)
Introdución
Pardo Bazán publica en 1891 A pedra angular1 (en adiante, APA), unha das súas novelas máis controvertidas e avanzadas desde o punto de vista social e ideolóxico.
Centrada no debate sobre a pena de morte, APA somete a unha dura crítica a toda a maquinaria xudicial e penitenciaria da España da Restauración. máis +

*(Artículo publicado en la revista Ágora de Orcellón, Asociación de Estudios Carballineses).

Emilia Pardo Bazán e a pena capital. A pedra angular a debate. (1) – CC by-nc-sa – Mónica Bar Cendón

RSS

Emilia Pardo Bazán e a pena capital. A pedra angular a debate

Publico o avance dun artigo que sairá proximamente en prensa en torno á pena de morte. Fálase un pouco de todo: antropoloxía criminal, Concepción Arenal, o garrote vil, o verdugo, o «Crimen de la calle Fuencarral».


Emilia Pardo Bazán e a pena capital. A pedra angular a debate
Un segundo, un pateo; menos aínda: a convulsión dun corpo atado ao fincarse nas vértebras un parafuso… Iso e nada máis é a morte.» (A pedra angular, 1891)
Introdución
Pardo Bazán publica en 1891A pedra angular1(en adiante, APA),unha das súas novelas máis controvertidas e avanzadas desde o punto de vista social e ideolóxico.
Centrada no debate sobre a pena de morte, APA somete a unha dura crítica a toda a maquinaria xudicial e penitenciaria da España da Restauración.
Non é de estrañar a súa desconfianza na recepción da novela, como lle transmite nunha misiva a Benito Pérez Galdós2,
Madrid, finales de 1891”
No sé lo que será esta novela sin amores y casi sin acontecimientos, o en que al menos los acontecimientos quedan en segundo término para dejar sitio a las ideas. (Parreño,2013:189)
Para centrar o asunto, desvelemos antes a trama en dúas pinceladas:
Na aldea de Erbeda aparece asasinado un carreteiro; inmediatamente recaen as sospeitas sobre a muller, sometida a constantes agresións por parte do home, e a un cómplice, e cuñado da vítima.
Sen probas concluíntes, e tras pasar todos os trámites burocráticos a muller e o seu suposto amante son condenados a morrer no garrote vil.
Así llo explica por carta ao seu bo amigo e mentor Giner de los Ríos:
…na miña intención, a novela é o verdugo… por ser quen é… Acaso a verdade non sexa verosímil, pero é ben verdade todo elo, salvo o final por suicidio… Jorge Meyer (Juan Rojo) morreu de morte natural.
Antes de seguir indagando na novela cómpre recoñecer o estado da cuestión en materia penal por aqueles tempos.
O debate sobre a pena capital alcanzou unha enorme repercusión na política española do último terzo do século XIX, incendiando o parlamento pos-revolucionario de 1869 (do que o propio José Pardo Bazán formaría parte, no bando dos liberais de Salustiano Olózaga), entre abolicionistas e partidarios do castigo.
Non se trata dun feito illado. Pardo Bazán aborda ás veces explicitamente o aspecto ritual da pena e outras enxértase nas tramas relacionada con outros contidos transversais como o indulto ou a mecánica procesual.
Dentro da primeira modalidade podemos encontrarnos con contos didácticos como «Pena de morte». Nesta secuencia, un señorito obriga a un servente a descargar uns tiros sobre unha ave que o molestaba:
Para que non te esquezas de que polo roubo vaise ao asasinato, polo asasinato ao garrote…, anda, aperta ese gatillo e pégalle unha perdigonada a lerianta. Sen medo!… Baleirei o segundo canón da escopeta…e caín redondo, pateando, cun ataque de nervios que din daba pena mirarme.
Cunha enorme habilidade técnica Pardo Bazán desenvolve esta controversia e as súas secuelas, ao longo da novela APA, formando parte de aceirados e desmitificadores debates, cargados de sentido do humor; aquí intervén Primo Cova:
¡Verán qué copla!
A miña avoa quere que abola
eu a pena capital.
¡Eu non son bolo, e non abolo
a garantía social!
(Pardo Bazán, 2003:132-133)
Pardo Bazán cuestiona a necesidade dunha pedra angular, no edificio social, como a pena de morte. Para a escritora a pena capital consérvase como un vil atavismoincompatiblecunha sociedade avanzada.
Se recapacitamos sobre a nosa historia máis recente, o feito de que a pena de morte quedara suprimida na Carta Magna de 1978, Continuará

1 Pardo Bazán, Emilia (2003): A pedra angular (trad. e introdución: Mónica Bar Cendón). Vigo, Edicións Xerais.

2 As citas textuais van en lingua orixinal, coa salvidade das escolmadas da novela, xa traducida.
RSS

Piedras contra el propio tejado, ¿o no tanto?

Pardo Bazán, González Serrano y la Grafología . Mónica B C

Tiempo atrás cuando llevaba a cabo una investigación sobre la escritora Emilia Pardo Bazán (1851-1921), di con un artículo “Una nueva ¿ciencia? (La grafología)”*, dedicado al libro de Sara Oquendo, una amiga de Pardo Bazán (firmado con seudónimo) titulado “La grafología simplificada; arte de conocer el carácter de las personas por su letra; teoría y práctica” que a cualquier colega le haría hervir la sangre.

En mi caso, no llegué a tal punto de ebullición -para muestra, este artículo- muy al contrario, debo reconocer que las guardias en diversas garitas me han permitido aceptar que la firmeza en las ideas siempre debe dejar una grieta que permita acceder a la duda razonable.

Más >

RSS

Manuscritos de Pardo Bazán

Apuntes de un viaje a Ginebra, de Emilia Pardo Bazán

Edición de González Herrán*

Un libro curioso de viajes, de nuestra insigne polígrafa, Emilia Pardo Bazán, con anécdotas y meditaciones de una sabia de veinte años.

Observen la caligrafía diminuta, cuidada y elegante de la escritora; su simetría en los márgenes (sangría francesa); especialmente generoso el izquierdo que, según los «decires» grafológicos, simboliza el desapego con el pasado, a veces con los remotos ancestros familiares de la escritora. (De este particular hablaremos en otra ocasión).
Sus mayúsculas, sobre todo las del comienzo del párrafo, dotadas de generosos bucles, claramente ceremoniales algo compatible con el gusto estético de la época; la corrección espacial, tanto la interlineal como la interverbal, nos remiten a una persona extremadamente pulcra, ordenada y diría más: serena y racional.
Jugaremos con ventaja pues, antes de conocer sus mañas (un poquito) supe de la amazona; por lo que no estaría de más afirmar que esto no se trata de esoterismo sino de sentido común.
*Gracias, José Manuel González Herrán, por esta hermosa edición
Real Academia Galega-Universidade de Santiago de Compostela.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Apuntes de un viaje a Ginebra

Apuntes de un viaje a Ginebra, de Emilia Pardo Bazán

magnífica edición de González Herrán*

Un libro curioso de viajes, de nuestra insigne polígrafa, Emilia Pardo Bazán, con anécdotas y meditaciones de una sabia de veinte años. 


Observen la caligrafía diminuta, cuidada y elegante de la escritora; su simetría en los márgenes (sangría francesa); especialmente generoso el izquierdo que, según los «decires» grafológicos, simboliza el desapego con el pasado, a veces con los remotos ancestros familiares de la escritora. (De este particular hablaremos en otra ocasión).
Sus mayúsculas, sobre todo las del comienzo del párrafo, dotadas de generosos bucles, claramente ceremoniales algo compatible con el gusto estético de la época; la corrección espacial, tanto la interlineal como la interverbal, nos remiten a una persona extremadamente pulcra, ordenada y diría más: serena y racional. 

Jugaremos con ventaja pues, antes de conocer sus mañas (un poquito) supe de la amazona; por lo que no estaría de más afirmar que esto no se trata de esoterismo sino de sentido común.

*Gracias, José Manuel González Herrán, por esta hermosa edición
Real Academia Galega-Universidade de Santiago de Compostela.
RSS